El proceso de reciclaje es respetuoso con el medio ambiente puesto que no usa nuevo algodón, ni tintes o químicos agresivos ya que los restos son clasificados y agrupados por colores para hacer el nuevo y reciclado algodón en colores diferentes.

Es también menos dañino con el medio ambiente porque evita los procesos de recolección, hilado y teñidos, además de costar menos tiempo, energía y dinero.